| Las estadísticas
sobre desplazados nos siguen mostrando una realidad colombiana muy precaria.
De acuerdo con la Consultoría para los Derecho Humanos y el Desplazamiento
(Codhes), 47.864 personas fueron desplazadas en el primer trimestre de
este año. Para el segundo semestre el número y condición
de las personas desplazadas tiende a agravarse. Durante el período
ha habido una escalada de tomas y combates guerrilleros, las masacres de
las autodefensas y el cruce de fronteras venezolanas por una población
civil que le sigue huyendo al conflicto, así lo evidencian.
Este panorama se agudiza aún
más, con los secuestros masivos realizados por el ELN que busca
una inclusión en la agenda de negociaciones con el gobierno. A pesar
de los rechazos y condenas enérgicas de la comunidad internacional
y de las amplias protestas de la sociedad civil consignadas en demostraciones
contra el secuestro y la desaparición forzada en diferentes ciudades
del país. Todo esto no ha sido suficiente para que cese este tipo
de violaciones contra la población civil. Igualmente fue
calificado como indignante por muchos sectores el secuestro de la senadora
Piedad Córdoba por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)que
pedían principalmente la exclusión de uno de los puntos de
la agenda de Paz acordada entre las FARC y el gobierno: persecución
de los grupos de autodefensas por el Estado.
Algunas opiniones indican que estos
hechos hacen parte de la llamada "Negociación en Medio de la Guerra",
incorporando a la población civil y "usarla" para medir las fuerzas
de cada sector combatiente. En estas condiciones es lógico que los
sectores de la población civil entre ellos los más vulnerables
y numerosos como la niñez, terminaran siendo mucho más afectados
si no existe un compromiso por controlar los excesos y abusos de todos
los sectores combatientes. En este aspecto la comunidad internacional tiene
un compromiso como es el de elevar el perfil de los derechos de los niños
y niñas a no ser involucrados en el conflicto, visión que
sentimos es compartida por muchos sectores de este país.
De este modo vemos oportuno dedicar
este numero al tema de la niñez desplazada y el conflicto colombiano
que coincide con la reciente visita a este país de Olara Otunnu,
delegado especial del Secretario General de las Naciones Unidas. Martin
Kelsey, director de programa para América del Sur, de la Agencia
internacional Save the Children Fund (SCF) ha preparado en esta ocasión
un artículo en el que da a conocer los principales compromisos y
visiones del Sr. Otunnu. |